Archivo mensual: junio 2008

Indabamusic, la red social de músicos

Siempre he ansiado encontrar un portal de internet en el que network no se hiciera entre profesionales del mundo de los negocios, sino entre músicos y otros actores de la industria. Existe, se llama Indabamusic.

El network en Indabamusic está basado en gente, y sesiones. No sólo puedes definir un perfil, especificando tu actividad musical, tus instrumentos, estilos, etc. sino que puedes crear sesiones para compartir tu creación online, a tiempo real, o dejar colgada la sesión para que otros músicos vayan aportando su granito de arena y ayuden a completar tu idea inicial.

Me acabo de dar de alta, con lo que no me da tiempo para dar un juicio que haga honor a todas las posibilidades.

Lo que más me ha gustado

– Las amplias posibilidades de agregar tu información como usuario y como músico
– Su usabilidad. Navegar por las diferentes pantallas de Indabamusic es un auténtico placer
– El enfoque en las personas y las sesiones. ¡2 opciones las entiende cualquiera!

Lo que menos me ha gustado

– No es culpa de la herramienta, sino de la música. Es harto difícil crear un tema y una sesión que capte la atención del resto de usuarios. Los deberes han de estar hechos: línea de bajo, ritmo, etc… luego tú puedes añadirlos por pistas independientes. Para tener todo eso preparado, en formato digital has de ser, en mi opinión, un crack musical muy bien digitalizado

– Hay mucha basura. Desde que publicar música en internet se convirtió en tarea relativamente fácil, bien sea via MySpace o cualquier otro sucedaneo, la mediocridad abunda. Es el sino de la música, que todos los que nos gusta chapurrear con este maravilloso hobby nos creemos hasta interesantes y merecedores de la atención de los oyentes… eso crea una barbaridad de canciones que apenas valen la pena, bien porque consiste en un jembé desacompasado, o en un saxofón desafinado, o un pop muy cutre

– Es americano, y abunda el contenido anglosajón y el latino hip hop. Es difícil dar con otro tipo de músicas más propias de Europa y resto de continentes

Lo que me deja con el ojo cuadrado

Lo bien que está diseñado y pensado pero… ¿de verdad la música se puede vivir online, sin tener al resto de tus compañeros tocando a tu lado? No lo he probado nunca, aunque ya comentamos en su día acerca de otras herramientas disponibles para hacer jamming online, y DigitalMusician, especializado en crear música de estudio de grabación.

A ver quien de los lectores osa a hacer la prueba de tener una jamming online, yo al saxo, un día de estos, le tengo ganas.

Mi perfil en Indabamusic.

Centralmusical, en concierto

Si de repente me plantearan la pregunta ¨¿qué es para ti la música?¨, es muy probable que tuviera que mencionar el fenómeno de los conciertos entre las dos o tres primeras frases.

Centralmusical ha sabido entender esto desde antes de ser concebido. Es un portal en el que se emiten infinidad de conciertos. Y no me refiero a súper producciones, sino conciertos llevados a cabo en las salas de todas nuestras urbes, las más comunes, por las que todos hemos pisado. Aquellas donde se cuecen los conciertos de verdad, música no eclipsada por la macro producción y esfuerzos mediáticos exagerados.

Gonzalo Martín publica en su blog una entrevista interesante en su blog a uno de los creadores de Centralmusical sobre sus orígenes, su situación actual, y los planes de futuro. Desde que yo conozco Centralmusical, he de decir que las mejoras se han sucedido una detrás de otra a pasos agigantados. La oferta de conciertos es ya francamente espectacular, han inaugurado un sistema de ventas de entrada directo con la Sala Galileo y Clamores, y anuncian colaboraciones en Portugal.

Cuentan ya con 14,000 vídeos grabados y disponibles en su web, y se visualizan 230,000 actuaciones en su web al mes, cifras que ponen en evidencia su misión de conectar a artistas con aquellos fans que han tenido que perderse los conciertos de sus artistas favoritos, bien por distancias geográficas, o cualquier otra indisponibilidad.

Esto sí es un proyecto pertinente en lo que se refiere a las nuevas oportunidades que brinda internet para disfrutar de la música, y conectar directamente a fans y artistas.

Eso sí, la campaña de DYC en la home es francamente intrusiva y se hace pesada, ¡además que la canción es horrorosa! Esperemos que la publicidad vaya llegando poco a poco a cada artista, con menos agresión al usuario.

MySpace is MyQuestion

Es mi actitud mostrar mayor excepticismo cuanto mayor es el éxito de cualquier empresa. Si el Real Madrid triunfa, más tuerzo mi fé hacia el Atleti, y si se visten Levis, más visto cualquier marca blanca vaquera ¡Con lo fácil que es el autobombo, y evitar las complicaciones!

¿Es MySpace el Real Madrid de la promoción musical? ¿Beneficia a los de siempre, y ayuda poco a los artistas verdaderos? Los compromisos recientemente adquiridos con las cuatro grandes discográficas invitan a pensar que a MySpace le inquieta más complacer a los de siempre que a los artistas emergentes, y sus cifras espectaculares de uso… sólo lo ratifica.

Una empresa que cotice en bolsa – News Corporation, no MySpace – está obligada a publicar resultados optimistas, está condicionada a convertir en optimista hasta la humillación más miserable. 185 millones de usuarios, de los cuales, 1,4m son grupos musicales registrados, y otras tantas cifras indigeribles para cualquier ciudadano de a pié.

Para el fan, el resultado puede ser este email que recibe uno en su bandeja de entrada

Lo que no puedo ofrecer son los hipervínculos asociados a este email.

Pinchando pinchando, se topa uno con perfiles de músicos y usuarios que oscilan entre los 600 y 3,000 amigos. ¡Qué condena! Difícil superar este rango de amigos de no ser que uno sea una súper estrella. Llegada esta crítica, es pertinente recordar que en las redes sociales dependientes del contenido generado por el usuario tardan en manifestar los buenos resultados. Y, ante tanto hinchazón de cifras de uso, uno se pregunta por qué no incrementa el número de amigos, a pesar de ponerse una foto de perfil súper sexy súper guai. Puede ser que Bob tenga razón, o al menos yo se la doy, y que su tecnología esté tan anticuada que el usuario encuentre francamente complicado moverse por el portal, hacer amigos y desenvolverse sin esfuerzos extraordinarios. Y puede ser también que MySpace dejara de ser un sitio diferente, alternativo para músicos, en el momento que fue adquirido por la empresa global de comunicación de la cual nuestro ex Jose María Aznar es consejero.

El caso es que el contenido de la newsletter mostrada en la imagen, me llama poco la atención. Bien es verdad que, más o menos, atina con mis gustos, si es que mis gustos son la música latina y disco – yo me creía mucho más sofisticado -, pero realmente, ¿aporta algo a mi día a día? ¿me incita a desear algo tanto como para desembolsar dinero en canciones, o conciertos? No, no, no, más de lo mismo. Y más me desmoralizo si pincho en la promoción principal de “Secret Show¨, para comprobar que todo el mundo opina lo mismo en el foro del mismo nombre ¨hay que ser cutre para querer conseguir unas visitillas a cualquier precio”.

Toda esta charla, producto de haberme molestado en echar un vistazo por aquello de conocer mejor el mito de MySpace, que normalmente dicha newsletter se desvanece en los múltiples correos quasi-spam que recibo del resto de servicios que quieren recuperar a un usuario cada vez más ajeno a las propuestas de sus remitentes.

Que alguien se acuerde del humilde servidor que sólo quiere ser fan de la música que le gusta, no es tan complicado.

¿Quién manda en la industria musical?

Siguiendo las leyes del mercado, cabría contestar al titular de este post repetidas veces: es el fan, el fan, el fan, el fan y el fan. Pero la evolución de la industria invita a dudar sobre quién tiene el control de la misma, si es el fan, o si éste prefiere ceder el control del timón a otros ya que, decidir y ser responsable de dónde ha de ir el barco, que es siempre una acción más incómoda que rendirse al papel de pasajero. ¨Que me digan qué es lo que hay que escuchar, que tener un criterio propio da demasiada pereza.¨

A modo de metáfora podemos mencionar un fenómeno muy común en el mundo de la moda. ¿Sabe el consumidor de Zara realmente lo que quiere, o prefiere rendirse a las sugerencias de los escaparates de Zara, y de lo que visten los de su alrededor?

Las discográficas saben que la audiencia se rinde a los artistas que ellos producen, porque son irreales, son sueños en las mentes de los fans, reflejo de ilusiones de cualquier ser humano. Warner ejerce éste poder y pone en jaque a last.fm. Warner no quiere hacer uso de la paciencia y esperar a que last.fm evolucione hasta ser una fuente de ingresos rentable, y les exige más. Servicios tan novedosos como last.fm están en fase de experimento, pero una empresa tan tradicional como Warner ni sabe ni quiere entenderlo, sólo quiere su dinero. Nada que ofenda al sentido común.

Pobre fan, se sentirá frustrado al introducir en la radio de last.fm ¨Stairway to Heaven¨de Led Zeppellin y no encontrar nada a cambio. Menudo rompecabezas para la directiva de last.fm: ¿cómo atraer a los fans, si no disponemos del catálogo más deseado?

¿Quién manda pues, en la industria musical? La posición dominante que otorga un gran catálogo musical permite a las grandes discográficas ejercer su poder, saben que se las necesita. Lo que es una verdadera pena, es que lo hagan contra inocentes, creyendo que el intercambio de música p2p, y la piratería, es la fuente de sus desgracias. La música se consigue gratis donde se quiera, ya no es el modelo de negocio, y no hay nada que nos pueda frenar a los fans para conseguir la música que queremos. Ser propietario de la música que escuchas, es un diferencial completamente irrelevante.

Semana pues de toque de autoridad de una de las grandes, Warner Music, que demostrando que poco negocio se puede hacer sin ellas ya que con ausencia de su catálogo, el fan se largará. Una pena que esa autoridad se vea ensuciada por la sinvergüenza de demandar a Pablo Soto, creador de software p2p

Online Music en el First Tuesday

Vaya casualidades. Resulta que hoy es el primer martes de la semana, y que coincide con el lanzamiento del nuevo diseño de Nvivo de Carlos Sánchez, y que a su vez coincide con el Primer Martes (First Tuesday) dedicado a la Música Online que tiene lugar en Barcelona

El First Tuesday de Barcelona, cuenta además con las ponencias de Miguel A. Diaz Ferreira, Fundador de Red Karaoke, y del veterano de la industria musical, Kiko Fuentes, ex-Country Manager de Warner Music Spain. Expectante quedo ante lo que se discutirá en un foro representado por perfiles tan diversos.

Siempre he odiado el Karaoke. Sin embargo, Red Karoke me parece una estrategia acertadísima en ingeniar nuevas maneras de que los fans se acerquen a la música, y auguro muy buenos resultados en el acercamiento de los fans a los artistas, y en un futuro de la industria musical que, insisto, será basado en una experiencia completamente diferente a lo conocido hasta que internet irrumpió en nuestras vidas. Mi odio por el karaoke es directamente proporcional a la popularidad de su éxito. Desde que se puso de moda, no dejan de sorprenderme amigos que desean rematar las copas en un bar que disponga de equipamiento karaoke. Añadamos a eso la larga experiencia de Miguel Angel en Terra, Vocento, Yahoo o Ya.com, y juzguen ustedes mismos.

Kiko Fuentes tiene una larga experiencia como consultor de la industria musical, particularmente en Warner Music España. Pero de todo lo que sugiere su CV, me vuelve loco conocer en qué consiste Yes.fm, actualmente en Beta cerrada, y a la que espero ser invitado pronto. ¿Serás tú, querido lector, el generoso que me invite?

Lego musical

La música, además de bella, es abundante. Son millones y millones los que, bien profesionalmente, bien por mera afición, suben contenido a la red para compartir sus canciones con sus fans.

Al fan se le plantea el problema que es poder digerir tal cantidad de música, seleccionar y finalmente consumirla. Esto último es lo que desean todos los que se ganan el pan con este arte, que el fan consuma para así poder seguir trabajando tranquilamente en otros proyectos. Este problema, es la clave a tratar si se trata de una musical.

Las librerías de iTunes de un joven iPodizado ascienden a figuras de hasta 50,000 canciones que el pobre iPodizado no sabrá consumir. Gestionar la abundancia de esta oferta es por tanto la clave para tener éxito en el nuevo panorama musical, pero muchos, como Lala music, no saben entenderlo. La mayoría de portales que ofrecen descargas de mp3 todavía se creen que un mayor catálogo musical, o el hecho de que el fan se sienta propietario de sus canciones, son las motivaciones por las que el fan les elegirá.

El fan quiere disfrutar, y cada fan es diferente. O, mejor dicho, dentro de un fan hay muchos fans. En ocasiones, nos reducimos a la simpleza de querer escuchar la canción del verano, pero en horarios más íntimos, tal vez queremos explorar nueva música, cambiar a la música clásica, o que nos hagan una buena recomendación, sin más. La larga cola, fácil de explicar, difícil de satisfacerla.

De la mano de Zune, MySpace está contemplando la posibilidad de incentivar a artistas Indie. Los fans de esta música tienen perfiles que encajan divinamente con los del consumidor tipo de internet. Zune quiere robar usuarios a iTunes, y cree que una alianza con MySpace bajo esta iniciativa le reportaría los resultados deseados. Si MySpace ya se había atado las manos con los acuerdos llevados a cabo con las principales discográficas, proceder con este tipo de prácticas lo reduciría a ese público objetivo. No nos engañemos artistas, MySpace vela desde hace mucho tiempo por sus inversores, no por la promoción musical.

El fan tiene la máxima palabra para dictar qué servicio streaming o de descargas musical resultará exitoso. Decide con sólo un click, no le puedes encerrar. El fan quiere horteradas, quiere heavy metal, quiere cantautores, quiere Ska, quiere jazz… quiere buenas recomendaciones, quiere música actual, por qué no de los 80, de otro siglo, de otro país, de otra región, del concierto que asistió anoche, quiere que no le des la brasa con publicidad, … Y el famoso CD cede el papel de protagonista para ser equivalente a una pieza de Lego en una gran nave espacial, castillo, o ciudad virtual. El Tren Espacial de Lego que los RRMM dispusieron en mi zapato allá por mis 10 añitos era mi objeto de deseo, no las piezas que lo constituían.

La excitación que recorría el cuerpo de todo aquel que antaño se adentraba a una tienda de discos ya no vendrá dictada por la acción de buscar, encontrar, y comprar. Internet otorgará el éxito a todo aquel que acierte en nuevas maneras de volver loco a los fans, seguramente de una manera diferente a lo conocido hasta ahora, y ciertamente gestionando un catálogo musical que es ya demasiado grande para digestión de las pocas neuronas de un servidor, declarado amante de la música, o sea fan.

iTunes, Amazon mp3, eMusic, Imeem, y un largo etcétera. Tú eliges dónde poner tu disco a la venta, y también dónde el fan pasará un mejor rato descubriendo y disfrutando música.