Esta música es la leche

Si me dicen pirata, pienso en El Corsario Negro de Emilio Salgari cuyas aventuras me embaucaron en mi niñez, o tal vez en el ingenio del capitán Jack Sparrow que encarna Johny Depp en los piratas del Caribe. Si se lo dicen a una víctima de un pirata, seguramente le asalten muertes, atracos, y vandalismo. Nuestra mente reacciona de la manera que la experiencia le ha enseñado.

Eso pasó con el auge del p2p, y la posibilidad de compartir música gratis. Los medios nos hicieron tomar conciencia de que compartir era delito, y de que el término música estaría relacionado con piratería, robo, o más pacíficamente, píllalo gratis.

Si mi conciencia hubiera dado a luz hace unos pocos años, pensaría que la música tiene algo de todo eso. Que la música es tema delicado, y que su delicadeza la sufren sus creadores, los artistas, que navegan en barcos de casco un tanto frágil. Por fortuna, mi conciencia era ya adulta cuando la música tomó esta forma. No pueden decir lo mismo las empresas que buscaron oportunidades entre todo este embrollo, y cuyos fundamentos se cimientan sobre la filosofía de la música gratis, caridad hacia los músicos, y la raya de la legalidad.

Mi ruta por estas ¨nuevas¨ webs musicales comienza por Napster. En su homepage me comentan la disponibilidad de 6 millones de canciones, a 0,99€ mp3, o por una tarifa plana. Yo me confundo con telefónica, o me huelen a lo mismo, vaya. En Amazon mp3 me encuentro con lo más descargado y las ofertas del día, casi como El Día -valga la redundancia-. iTunes me habla de películas, audiobooks, TVShows, podcasts… y además me siento como en casa, porque yo soy ya del club, ¡todo el mundo tiene un iPod! Imeem me propone, de primeras, montármelo yo solito y hacerme mi playlist, que no sé yo si hoy me apetece… emusic me pega un grito, ¡50 canciones gratis! por favor, cómo si no tuviera todas las canciones gratis que yo quiera. Pásense por Jamendo, Magnamusic… más gratis ¡más vulgaridad! Encima, para arreglarlo, me dice en la parte inferior de la página ¨get your music¨ . Ay si supieran que mi sobrina aprendió a conseguir sus canciones en internet, mucho antes de saber que los Reyes Magos existían. En We7, de Peter Gabriel, leo algo de streaming, y también de que si quiero pago, y que si no, te robo tu tiempo mediante incursiones de cuñas de publicidad.

No sé qué piensan ustedes, pero yo no tengo este recuerdo de la música. Sí tengo memorias de paseos por las calles de ciudades, sorprenderme tras una oscura esquina una tienda de discos poco visitada, hurgar entre sus telarañas, descubrir sorpresas, llevármelas a casa, comprármelas y de padecer efectos colaterales como súbitos subidones de adrenalina. Similares sensaciones recorrían mi cuerpo cuando me atrevía mi pie en las tiendas de Londres de Tower Records o Virgin.

Cuando las pasiones se desestiman porque sí, empiezo a pensar que esta música es la leche… o perdón, quizás sea más propio decir ¿es la leche rica en calcio, es la Omega 3, o esto es la desnatada? ¡ O será que al final nos bebemos lo que nos echen!

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6 Respuestas a “Esta música es la leche

  1. No puedo estar más de acuerdo con esa sensación.

    Abrazos Juan.

  2. Lo que te pasa es que tienes alma de músico.
    Bienvenido al club de los románticos.
    Reciclémonos sin perder esa esencia que es de lo que en el fondo entiendo estás hablando.
    Abrazos
    Chema Lara

  3. Creo que soy bastante pragmático. Simplemente cuestiono el posicionamiento de todos estos servicios web, que compiten todos por ser los más baratos, cuando la experiencia musical, por su naturaleza ociosa, siempre ha podido esquivar la competencia en precio.

    Como pasó en su día con la publicidad, hablar de cuán barato es tu producto, será omitido para hablar de sensaciones. Realmente, qué más me dará a mí pagar 10€ más o menos por 200 canciones?

    El único que tiene un posicionamiento diferente es iTunes.

    Va siendo el momento de que se ofrezca música mediante otros cebos más atractivos.

  4. Pingback: Lego musical « esDiferente.eu - connecting fans & artists

  5. Hola!
    Gracias por su comentario. Sólo quería responder en lo que a Jamendo se refiere, porqué es que formo parte del equipo de Jamendo. El principal interés de nuestra web no es que se pueda conseguir música gratis, porque como bien dice, en todas partes proponen música gratis o super barata, sea legalmente o ilegalmente, sino que se pueda escuchar música alternativa que en otras partes no encontrarías. Se trata de artistas independientes que quieren aprovechar las nuevas tecnologías para darse a conocer. Publican su múscia en Jamendo voluntariamente bajo licencias CreativeCommons que permiten compartir su trabajo, con lo cual es perfectamente legal. En cuento a los internautas, pueden disfrutar de música diferente y variada, que si fuera por los medios tradicionales, siempre estaríamos escuchando lo mismo…
    Un saludo a todos

  6. Hola Lucile,

    Jamendo “Open your ears”

    “It’s free, legal and unlimited.” dice Jamendo…

    me gusta más la primera frase que la segunda. No me quiero repetir, pero el hecho de ser gratis, legal e ilimitado puede ser ya un “commodity” de estos servicios.

    El caso de Jamendo es muy curioso y, sobre todo, nuevo. Me encantará saber más acerca de la adopción de vuestro servicio, tiempo al tiempo.

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