La visión de Frank Zappa sobre la industria musical

Frank Zappa fue un genio musical y filósofo, que vuelve a mi mente con la misma admiración con que le conocí ¿Por qué será? Casualidad o serendicia, que diría nuestro amigo Iker Jiménez (mejor lo dice el Gran Wyoming al pariodarle), nació el 21 de Diciembre de 1940, y murió prematuramente, de un cáncer de próstata el 4 de Diciembre de 1993. Hoy estamos a 15 del mismo mes.

Le citaba en este post musical acerca de Chick Corea y Paco de Lucía.

Zappa es equivalente a creatividad sin límites, y célebre en afirmaciones que

ridiculizan la opinión pública, como 

el comunismo no funciona porque a la gente le gusta tener cosas”. Se confesaba adicto a las noticias televisivas por su sordidez, que le valían de descanso en sus largas sesiones diurnas y nocturnasde su estudio musical, en casa, componiendo. Reivindicaba la libertad de expresión sin tapujos, y tachaba de corto a quien no lo hiciera, de absurdo. De su autobiografía, se me quedó grabada la narración de un concierto en su catapulta a la fama, en el que un miembro del público le preguntó:

– Disculpe, ¿puedo subir a tocar con vosotros?

– ¿Y usted qué toca?

– Yo, ¡nada!

– Venga ¡sube!

Y le dio unas maracas.

Me encantó comprobar que la actitud de partida de este genio musical, fuera de ridiculizar la música, ridiculizar su propio genio. Realmente, no hay más que escuchar sus composiciones para caer en ello.

En este vídeo, Frank Zappa se adelanta a nuestros tiempos, y relata lo

 que estamos viviendo ahora. Evidencias tan claras nos cuesta aceptarlas.

Antiguamente, los antiguos gerentes de las compañías de discos eran mayores que no tenían idea de música. Lanzaban éxitos, o no, o totales fracasos. Podíamos disfrutar de esos éxitos aleatorios, esos artistas por accidente. Entonces llegaron los jóvenes, ésos que comenzaron poniendo un café a ese jefe carca de la discográfica, y el camarero de oficina acabó convenciendo de que él era quien

conocía los gustos de los jóvenes, la música guay. Y claro, esta chavalería, servidores de café, y super cool ganaron poder en la empresa, y el público acabamos rodeados de música elegida por jóvenes que creen saber lo que quieren,

 lo que mola, a la vez que desaparecen esos accidentes musicales. Estamos, por tanto, advocados a la mediocridad. Y los músicos emergentes, condenados a ser educados de una manera particular con el único objetivo de vender más. Lo compara también con educaciones de práctica sectaria, en la que a los jóvenes no se les da elección.

Qué genio fue Frank Zappa, y qué contradicción, pues era ferivente creyente del capitalismo. Ay, Frank, ¡eso es precisamente de lo que se nutre capitalismo!

Se llama también subsistencia de empresas, rentabilidad de accionistas, o comisiones golosas, y dicen que los mercados más rentables son los de los jubilados y la chavalería. Tiene por tanto sentido que las casas discográficas se preocupen de crear infantiladas (Alejandro Sanz), o abueladas (relanzamiento de Barbara Streisand).

Músicos, ¡a las barricadas!

Anuncios

4 Respuestas a “La visión de Frank Zappa sobre la industria musical

  1. Juan, en gran medida tenemos lo que nos merecemos, no hay que cargar sólo contra las discográficas, ni contra los accidentes musicales, la base, la formación, la sensibilidad, e igualmente la visceralidad, es lo que deberíamos enseñar junto con el respeto.

    Y no sólo en el campo de la música o en otros campos artísticos, sino en muchos campos ¡hasta de fútbol! ja, ja.

    La convicción y la pasión, definitivamente, son dos hermanas algo locas en este suelo que pisamos.

    Un abrazo
    Ciao
    Chema Lara

  2. Hola Juan, aquí un seguidor del Duende de la Radio. No escuché mucho a Zappa, pero sí escucho todo lo que hace Steve Vai, guitarrista genial y heredero directo de Frank.
    Creo que la industria discográfica necesita una reconversión (al igual que han sufrido otras areas de la sociedad). Ya es hora de dejar de vender cd’s y crear productos estandars vendibles.
    Efectivamente tanto los músicos como los agricultores funcionarían mejor sin intermediarios, ganarían más y sus productos serían mas baratos.

  3. Asistí a aquel concierto madrileño en el que Zappa y los suyos interpretaron el Bolero de Ravel. Inolvidable. Y guardo como oro en paño sus soberbias sus composiciones clásicas, interpretadas por la LSO (¡nada menos!) y por el Ensemble Intercontemporain, bajo la batuta de Pierre Boulez.
    Un genio. Y por lo que comentas, también un astrólogo, capaz de adivinar el curso del futuro.
    La gran industria tiene algo de dinosaurio: los movimientos son lentos, los reflejos insuficientes… El problema es que, efectivamente, la creatividad parece haberse oxidado. Y el público (o una buena parte de él), por muchas razones, tampoco parece valorar la excelencia.

  4. Guzmán, gracias por los ánimos, además de tu participación, que es más animosa si cabe.

    No he escuchado esas grabaciones de Zappa, pero sí he oído mucho hablar de ellas, en su biografía. A ver si me animo a dejar los €€

    El Bolero de Ravel es parte de estas grabaciones? Pinta muy bien!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s